Esta semana, nuestro cóctel tiene nombre de pato y alma italiana.
En TESTAL, cada plato es una declaración de principios: que cocinar sin prisa es un acto de preservación cultural, que la innovación no está reñida con el respeto y que el verdadero lujo gastronómico reside en la profundidad del sabor, la integridad del ingrediente y la historia que cuenta. De esto se trata el movimiento Slow Food.