Aunque el invierno en México no es particularmente extremo, cuando bajan las temperaturas se siente. Cambian las rutinas, se alargan las noches y el cuerpo empieza a pedir algo más que solo abrigo. Las bebidas calientes cumplen ahí una función clara: reconfortan, ayudan a entrar en calor y, bien elegidas, pueden convertirse en parte del estilo de vida, no solo en un recurso contra el clima.

Estas tres opciones son fáciles de preparar, tienen carácter y funcionan tanto en casa como para recibir invitados.
Hot cocoa: un básico bien ejecutado
El hot cocoa es probablemente la bebida caliente más conocida y, por eso mismo, una de las más subestimadas. Cuando se prepara correctamente, con buen chocolate y sin exceso de azúcar, se convierte en algo serio y disfrutable.
Esta es la receta básica para una taza de hot cocoa:
Ingredientes:
- 200 ml de leche entera
- 30 g de chocolate amargo (mínimo 60%)
- 1 cucharadita de azúcar o miel (opcional)
- Una pizca de sal
- Canela al gusto

Preparación:
Calienta la leche a fuego medio sin dejar que hierva. Añade el chocolate troceado y mezcla hasta que se disuelva por completo. Incorpora la pizca de sal y endulza solo si es necesario. Sirve caliente y termina con canela si lo deseas.
Funciona bien para tardes frías, después de la cena o como alternativa al café por la noche. Un toque de canela o una pizca de sal puede elevarlo sin complicarlo. Aquí la clave está en la calidad del chocolate y en no saturarlo de ingredientes innecesarios.

Glühwein: vino caliente con carácter
El Glühwein es una bebida tradicional en Europa durante el invierno y una excelente opción para quien busca algo más adulto y sofisticado. Se prepara calentando vino tinto con especias como canela, clavo, anís y cáscara de naranja.
No se trata de hervirlo, sino de llevarlo a temperatura lentamente para que conserve el alcohol y los aromas. Es ideal para reuniones pequeñas, cenas informales o simplemente para cerrar el día con algo distinto. Además, se puede preparar con antelación y mantener caliente sin perder calidad.

Ingredientes:
- 1 botella de vino tinto joven
- 2 ramas de canela
- 3 clavos de olor
- 1 anís estrella
- Cáscara de una naranja
- 2 cucharadas de azúcar o miel
Preparación:
Coloca todos los ingredientes en una olla y calienta a fuego bajo durante 15–20 minutos sin que llegue a hervir. Prueba y ajusta dulzor si es necesario. Cuela antes de servir y mantén caliente a temperatura baja.

Chai masala: especias que marcan diferencia
El chai masala combina té negro, leche y una mezcla de especias que incluye jengibre, cardamomo, canela y clavo. A diferencia del té tradicional, tiene más cuerpo y un perfil especiado que resulta especialmente adecuado para climas fríos.
Ingredientes:
- 2 tazas de agua
- 1 taza de leche
- 2 bolsitas de té negro o 2 cucharaditas de té suelto
- 1 trozo pequeño de jengibre fresco
- 2 vainas de cardamomo
- 1 rama pequeña de canela
- 2 clavos de olor
- Azúcar o miel al gusto
Preparación:
Hierve el agua con las especias durante 5 minutos. Añade el té y deja infusionar 2 minutos. Incorpora la leche, calienta sin hervir, cuela y endulza al gusto antes de servir.
Es una buena alternativa al café para las mañanas o las tardes, y también una opción interesante para quienes buscan reducir su consumo de cafeína sin renunciar a una bebida con carácter. Prepararlo en casa permite ajustar intensidad, dulzor y especias al gusto personal.

Estas tres bebidas comparten un principio: el frío se combate con preparaciones deliberadas, con ingredientes reales y con el ritual de tomarse un momento para prepararlas bien. Son el antídoto perfecto para la temporada, diseñadas para quienes buscan confort con estilo. Elige tu favorita, prepara los ingredientes y convierte el clima en una excusa para algo mejor.
