La verdadera elegancia no se anuncia a gritos; se revela en el crujir de la leña, en el aroma del humo que acaricia cortes perfectamente añejados y en el clic de una copa que libera los secretos de un vino local.
En el Pueblo Mágico de Bernal, entre la arquitectura de cantera que guarda siglos de historia, ha llegado Tinto y Roca, un asador campestre que comprende que el lujo moderno reside en la autenticidad, la técnica y el tiempo bien invertido.
No se trata de un restaurante más. Es una declaración de principios gastronómicos ubicado dentro del Hostal Medieval, donde Alberto Barroso y Alfonso Tovar han creado un santuario para el hedonista contemporáneo. Aquí, la prisa no tiene cabida. El ritual comienza en el añejador de carne —donde los cortes premium reposan en método seco— y termina en brasas que transforman lo excelente en extraordinario

La técnica sobre la moda
Mientras muchos siguen tendencias, en Tinto y Roca cultivan maestrías. El chef ejecutivo Alberto Manso dirige una orquesta de fuego que integra cuatro movimientos impecables:
- Añejamiento Sereno: Un proceso que convierte la carne en una experiencia de sabores concentrados y texturas sedosas.
- Asado Internacional: Técnicas argentinas, uruguayas y brasileñas que demuestran que el lenguaje del fuego es universal.
- Huerto y Origen: Ingredientes de kilómetro cero —desde maíz criollo hasta quesos locales— que hablan del territorio queretano.
- Cocina Abierta: Donde el comensal es testigo de cada movimiento, porque la transparencia es la nueva sofisticación.

El acompañante perfecto es un vino queretano
El nombre no engaña. “Tinto” rinde tributo al líquido más elegante que puede acompañar a un buen corte. La cava, curada con esmero, posiciona al vino queretano en el lugar que merece: el centro de la mesa. Cada etiqueta local seleccionada cuenta la historia de un terruño que ha aprendido a brillar con luz propia, creando maridajes que son conversaciones entre la tierra y el paladar.

Vive la experiencia completa
El diseño del espacio —piedra, madera y líneas limpias— crea una atmósfera de refinamiento relajado. Con un beer garden que rinde tributo a la cerveza artesanal local y una programación que incluye desde cine al aire libre hasta veladas musicales, Tinto y Roca se consolida como el punto de reunión para quienes buscan sustancia y estilo en igual medida.
En Dapper Magazine creemos que los destinos se miden por sus experiencias, no solo por sus postales. Tinto y Roca no es simplemente un nuevo restaurante en Bernal; es la prueba de que la verdadera cultura gourmet en México sigue evolucionando, encontrando en la tradición reinterpretada su forma más elegante de expresión.
Una visita aquí no es solo una comida; es una inmersión en el arte de vivir bien. Donde cada detalle, desde la brasa hasta la copa, ha sido cuidadosamente considerado para aquellos que entienden que el buen gusto es, finalmente, una forma de inteligencia.
