Hubo un tiempo en que el golf era un deporte esclavo del clima, la luz del día y la disponibilidad de un campo. El hombre moderno, con su agenda fragmentada y su necesidad de eficiencia, necesitaba una alternativa.
Y llegó. En los últimos años, la tecnología de simulación ha transformado la manera de practicar y disfrutar el golf, y ciudades como Querétaro y la Ciudad de México se han convertido en epicentros de esta revolución silenciosa.

La tecnología detrás del juego
Empresas como Side Sports, distribuidores exclusivos de la marca coreana Golfzon en México, han elevado el estándar a niveles de realismo impresionantes. Sus sistemas utilizan sensores de impacto y cámaras de alta velocidad que recrean no solo la imagen, sino la topografía real del campo. La pendiente, la velocidad del green y hasta el viento se convierten en variables tangibles.
TrackMan (Backswing) usa radar Doppler para medir más de 30 parámetros del swing. TopTracer (Par 1 y Vista al Bosque) combina cámaras y sensores para ofrecer juegos de precisión y la posibilidad de jugar en campos virtuales de todo el mundo.

En la Ciudad de México: Opciones para todos los niveles
Backswing es el “Urban Indoor Golf Club” de la ciudad. Con simuladores TrackMan —el estándar de oro en análisis de swing—, ofrece membresías flexibles para horarios urbanos. Aquí puedes jugar 18 hoyos en menos de una hora o asistir a watch parties de los grandes torneos.
Vista al Bosque apuesta por la práctica al aire libre con tecnología. Sus 36 bahías (las del primer piso con TopTracer), putting green natural, trampa de arena y minigolf lo convierten en un campo de práctica integral para todos los niveles.
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Mulligan’s consolida el concepto de “Golf, Bar & Restaurant” con múltiples sucursales. Combina simuladores de última generación con oferta gastronómica y coctelería, organizando torneos, ligas y clases que crean una auténtica comunidad golfista.
Para quienes prefieren llevar la tecnología a casa, BMX Golf ofrece alternativas como el “Golf In A Box Pro”, un kit que incluye proyector y red, ideal para espacios reducidos, con un precio de alrededor de $14,679 pesos. Es la puerta de entrada perfecta para el golfista urbano.

Querétaro: El Nuevo Semillero del Golf Indoor
En Juriquilla, a cinco minutos de Antea, Par 1 ha redefinido la experiencia. Con bahías equipadas con tecnología TopTracer —que rastrea cada tiro con precisión—, Par 1 invita a practicar, pero también a conectar.
Su propuesta integra bar, cocina, minigolf de 9 hoyos y un Golf Institute para principiantes. Es el plan perfecto: reservar una bahía con equipo prestado, pedir algo de beber y mejorar el handicap mientras el sol se pone sobre Juriquilla.
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Conclusión
Ya no importa si llueve, anochece o el campo está lejos. En Querétaro y la CDMX, estos espacios ofrecen precisión y realismo para seguir mejorando los 365 días del año. El próximo gran golpe está a solo un movimiento de distancia.