“Yo no envejezco. Subo de nivel”. La frase que Chuck Norris publicó en Instagram para celebrar sus 86 años el pasado 10 de marzo se ha convertido, involuntariamente, en su epitafio. Apenas nueve días después, el 19 de marzo, el mundo despidió al artista marcial, actor y símbolo de la cultura pop que durante décadas encarnó la idea de lo indestructible.
Su familia confirmó el fallecimiento tras una repentina hospitalización en Hawái, donde Norris había estado entrenando hasta el día anterior. En el comunicado, pidieron mantener las circunstancias en privado, pero aseguraron que partió “rodeado de su familia y en paz”.

El camino a la pantalla grande
Antes de ser el héroe de Walker, Texas Ranger, Norris ya era leyenda en los torneos. Fue seis veces campeón mundial invicto de karate en la categoría de peso medio profesional, un récord que lo llevó al Salón de la Fama de Black Belt con el más alto honor: el cinturón negro de décimo grado.
Su salto al cine llegó en 1972, cuando Bruce Lee lo eligió como su némesis en The Way of the Dragon (Operación Dragón), una pelea que quedaría grabada en la historia del cine de artes marciales. A partir de ahí, los 80 fueron su década dorada: Missing in Action, The Delta Force, Lone Wolf McQuade, títulos que lo consolidaron como el héroe de acción americano por excelencia.
Pero su rol más icónico llegó en la televisión. Entre 1993 y 2001, Cordell Walker patrulló Texas en más de 200 episodios, convirtiendo a Norris en un personaje cotidiano para una nueva generación. En 2010, el estado de Texas le otorgó el título honorario de Ranger.

Un fenómeno del internet
Años después, cuando su carrera parecía en pausa, internet lo resucitó. Los “Chuck Norris Facts” —esas frases absurdas que lo pintaban como un ser todopoderoso (“Cuando Chuck Norris va al cielo, Dios le pide autógrafos”)— lo convirtieron en un fenómeno viral. Lejos de ofenderse, Norris se rio con ellos y supo capitalizarlos.
Y para cerrar el círculo, su última aparición en cine será una despedida tan desenfadada como su leyenda. En ‘Zombie Plane’ —que se estrenará en noviembre en Australia— Norris interpreta a sí mismo junto a Vanilla Ice, luchando contra zombies en un avión. Filmó sus escenas desde su rancho en Texas hace un año y medio, y su productor lo recuerda en buen estado de salud.

El legado personal
Más allá de la pantalla, Norris construyó un imperio estimado en 70 millones de dólares, combinando su salario en Walker (más de 375,000 dólares por episodio en sus mejores años) con inversiones inmobiliarias, su propia marca de agua embotellada y una federación de artes marciales que ha otorgado miles de cinturones negros.
En lo personal, deja a su esposa Gena O’Kelley, con quien tuvo gemelos en 2001, y a sus hijos mayores Mike y Eric, fruto de su primer matrimonio con Dianne Holechek, fallecida en diciembre pasado.
El mundo perdió a un héroe. Pero si hay algo que los “Chuck Norris Facts” nos enseñaron, es que la muerte probablemente solo fue a pedirle un autógrafo.
