El matcha está de moda. Y como toda moda, hay quienes lo hacen bien y quienes solo le ponen polvo verde a la leche y ya. La diferencia está en el origen, en el proceso y en el respeto por el té. En la Ciudad de México hay lugares que entienden eso. No muchos. Pero existen.
Aquí la ruta de cuatro direcciones donde el matcha se toma en serio.
San Matcha – Roma / Hipódromo
Dirección: Jalapa 17-B, Roma Norte; y Av. Nuevo León 109, Hipódromo.
Qué es: Una cafetería especializada en matcha y té japonés con una misión clara: democratizar el acceso al matcha japonés de la mejor calidad.
San Matcha trabaja directamente con granjeros y productores en Japón. Su matcha viene de regiones como Uji (Kioto), Yame (Fukuoka) y Shizuoka (Chubu). Todas las cosechas de tencha tienen al menos 20 días de sombra y se procesan en molinos de piedra, como manda la tradición. El matcha se prepara frente a ti, en un ritual que no es postureo, es necesidad. Lo que sirven es auténtico: color verde vibrante, textura cremosa y sabor que no necesita azúcar para justificarse.
Vale la pena porque: No compran matcha genérico. Viajan a Japón, conocen a los productores y te lo cuentan. Además, el espacio está bien pensado para trabajar o leer sin que te corran.
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Soul Matcha – Monte Athos
Dirección: Monte Athos 130, CDMX.
Qué es: Una experiencia sensorial con matcha japonés ceremonial, fundada por Camila Mariscal, una emprendedora de 23 años que se tomó el té en serio.
Soul Matcha ofrece matcha de grado ceremonial cultivado en Uji, Japón. El dato que marca la diferencia: más de 54 días de cosecha, a mano, con procesos que respetan el origen. No es matcha industrial ni mezclas raras. Es té puro, con historia y con una presentación que cuida hasta el último detalle. El espacio está pensado para elevar el paladar, el espíritu y el diseño. Nada de vasos desechables ni prisas.
Vale la pena porque: Es de los pocos lugares donde el matcha ceremonial no es una etiqueta de marketing. Además, la dueña tiene 23 años y construyó esto sola. Apoyar emprendimiento local con calidad real nunca está de más.
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Matcha Mío – Hipódromo
Dirección: Calle Chilpancingo 9, Hipódromo.
Qué es: La primera cafetería y pastelería especializada en matcha en la CDMX.
Matcha Mío no es nuevo, pero sigue siendo de los mejores. Una reseña reciente lo resume bien: “He probado muchos matchas de la Ciudad de México y este sigue estando en el puesto número 1. La textura y el sabor dejan clara su autenticidad; no es matcha en polvo y pre-endulzado, sino matcha real preparado al momento.” También sirven taro y café, y los postres son aromáticos, dulces pero nada empalagosos. El ambiente es relajante, estético, perfecto para una plática tranquila con amigos o pareja. El servicio es rápido y amable.
Vale la pena porque: No es solo el matcha. La pastelería está a la altura y el lugar invita a quedarte. Raro encontrar un sitio así que no te arranque la cartera.
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Cascabel Tostado – Santa María la Ribera
Dirección: Dr. Mariano Azuela 30, Santa María la Ribera.
Qué es: Una tortas planchadas con personalidad. Café y bebidas frías, pero también matcha strawberry, yuzu spritz y thai tea.
Cascabel Tostado no es una cafetería de matcha en el sentido clásico. Es un lugar de barrio con onda, donde la torta de cochinita pibil convive con un matcha bien hecho. Una reseña reciente dice: “Me encantó que tanto las bebidas como el pancito no saben exageradamente dulces, son sobrios, mas no insípidos. Las porciones son pequeñas, del tamaño suficiente para sentirte satisfecho pero ligero.” El lugar es pequeño, acogedor, con una decoración moderna que le sienta bien al barrio.
Vale la pena porque: No necesitas vestirte especial ni pagar 150 pesos por un vaso pequeño. Aquí el matcha es parte de una oferta más amplia, bien ejecutada y sin pretensiones. Ideal para comer rico y tomar algo distinto sin que todo gire alrededor del té.
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El mapa
Si quieres matcha tradicional y bien informado, vete a San Matcha. Si buscas ceremonial con una historia de emprendimiento detrás, Soul Matcha. Si quieres postres y un ambiente para quedarte horas, Matcha Mío. Y si lo tuyo es una torta bien hecha con una bebida verde que no empalaga, Cascabel Tostado.
La CDMX tiene buena oferta de matcha. Solo hay que saber dónde.