Hace veinte años, acercarse a la alta relojería en México era una experiencia mucho más limitada. Hoy, SIAR 2026 sirve para medir cuánto ha cambiado ese panorama: del 20 al 22 de octubre, The St. Regis Mexico City reunió a 50 firmas, 4,007 visitantes y cerca de 200 periodistas alrededor de algunas de las principales novedades de la industria.
La vigésima edición también reflejó una escena relojera cada vez más amplia. Junto a casas consolidadas participaron firmas independientes, micromarcas y nombres que llegaron por primera vez al salón, entre ellos NOMOS Glashütte, Christiaan van der Klaauw, Kudoke, Singer Reimagined y Unimatic.

Las novedades que pasaron por SIAR 2026
Durante tres días, el salón reunió estrenos mundiales, lanzamientos recientes y modelos que se presentaron por primera vez en el mercado mexicano.
Entre ellos estuvieron el Mirrored Force Resonance Zeitgeist 1665 3N, de Armin Strom; el Double Tourbillon, de Arnold & Son; el Grand Planetarium Eccentric, de Christiaan van der Klaauw; el Streamliner Retrograde Seconds, de H. Moser & Cie.; el Polo Minute Repeater, de Piaget, y el Chronomaster Solo Sport, de Zenith.
Una de las propuestas que llevó la conversación más allá de la relojería tradicional fue Hublot, que presentó el Classic Fusion Balloon Dog by Jeff Koons, una pieza que conecta el universo del reloj con una de las imágenes más reconocibles del artista estadounidense. La firma también mostró el Classic Fusion Tributo.
A ellos se sumaron propuestas como el 1970 DualTrack, de Singer Reimagined; el Metro Date Power Reserve Ice Blue, de NOMOS Glashütte; el Tonneau UltraFino Black Ceramic, de Bianchet, y el Luminor PAM01714, de Panerai.

México también estuvo en los relojes
El país no fue únicamente la sede del encuentro. Como ha ocurrido en otras ediciones, varias casas aprovecharon SIAR para presentar creaciones desarrolladas especialmente alrededor de México y sus referentes culturales.
Hautlence mostró su Sphere Series 5 Edición Especial México; Franck Muller, el Vanguard Slim Amador Montes; Cvstos, el Challenge Autódromo; Louis Erard presentó una pieza inspirada en el Día de Muertos, mientras que Raymond Weil llevó al salón el Millesime Maya Edición Limitada.
El interés de las marcas por el país también responde al lugar que México ha ganado dentro del negocio relojero. Durante el encuentro, Karine Szegedi, Partner & Consumer Industry Leader de Deloitte, señaló que el mercado mexicano representa cerca de la mitad de las exportaciones de relojes suizos hacia Latinoamérica.

Por segunda ocasión, Deloitte presentó en el salón su estudio sobre la industria relojera suiza, mientras que Phillips in association with Bacs & Russo realizó valuaciones para coleccionistas interesados en conocer el valor de sus piezas o considerar una posible venta.
“Cuando comenzamos con el SIAR en 2007, la alta relojería llegaba a México a cuentagotas. Hoy somos uno de los mercados más dinámicos del mundo”, señaló Carlos Alonso.
Veinte ediciones después, SIAR refleja algo más que el crecimiento de un evento: muestra cómo ha cambiado la relación de México con la alta relojería. Hay más marcas, más coleccionistas, mayor interés por propuestas independientes y, sobre todo, un público que ya no solo busca conocer las novedades, sino entender qué hay detrás de cada reloj.