El pasado 12 de julio, los Viñedos Donato en Querétaro escribieron un nuevo capítulo con la octava edición de su Fiesta de la Vendimia, un evento que transformó la tradición vitivinícola en un espectáculo sensorial sin precedentes.
Bajo el manto de la noche y con el código de vestimenta en blanco y máscaras, los visitantes vivieron una experiencia que revolucionó el legado de la vid con innovadoras puestas en escena como lo fue un show de drones que iluminó el cielo queretano.
La Tradición
Desde las 13:00 horas, los asistentes recorrieron los viñedos, participaron en el pisado de uvas y descubrieron los secretos de la producción en la bodega y cava, acompañados de catas de etiquetas exclusivas.
La verdadera experiencia llegó al caer el sol, cuando la temática de máscaras —inspirada en las raíces de la vid— cobró vida con música en vivo del grupo Mantekilla y una inédita callejoneada queretana que mezcló folclor y modernidad. El show sorpresa con drones, coreografiado al ritmo de la historia de Donato, elevó el evento a una experiencia casi cinematográfica.
Gastronomía y experiencias
Las experiencias que pudimos vivir en Donato fueron una cata y maridaje de vinos, quesos, carnes frías y canapés, además de un taller de fabricación de puros. Actividades que puedes adquirir dentro del Viñedo en su stand destinado a la información.
Para quienes buscaban un ambiente más exclusivo, las Vendimias Petite —programadas hasta agosto— ofrecen fiestas privadas entre las hileras de viñedos, ideal para celebraciones íntimas con familiares o amigos.
El futuro
Se espera que la derrama económica sea de 300 millones de pesos, esta edición sin duda consolida a Querétaro como epicentro del enoturismo en México.
Ya no es solo la cosecha, sino un festival cultural donde el vino es el hilo conductor de arte, tecnología y comunidad. Como bien resumió Myrna Hernández, directora de Marketing de Viñedos Donato: “Somos la primera vendimia nocturna de la región con tradición e innovación en nuestro programa de actividades para los visitantes”.