Dos íconos globales se encuentran en una botella que parece sacada de un sueño. Absolut y Tabasco unen fuerzas para crear un vodka saborizado, ABSOLUT® TABASCO™ que no usa saborizantes artificiales, sino los residuos naturales de la producción de la salsa. Hablamos con Alejandro Chain sobre cómo surgió esta locura, por qué no es edición limitada y de qué manera el picante mexicano conquistó el mundo.
La colaboración entre el vodka sueco y la salsa picante más famosa del mundo ya es una realidad. Y no, no es una edición limitada, es un producto que llegó para quedarse en el catálogo de Absolut. La botella replica el diseño icónico de la salsita chiquita, misma forma, mismo color rojo, misma tapa, pero en formato de litro y con vodka adentro.
Para entender cómo se gestó esta colaboración, nos sentamos a platicar con Alejandro Chain, vicepresidente de Marketing de Pernod Ricard México.

El Origen: Un workshop, tendencias y mucho chile
Todo empezó hace aproximadamente dos años, en un workshop de innovación que Pernod Ricard organizó en Nueva York. La misión era sencilla en teoría, compleja en práctica: encontrar la próxima gran idea para lanzar a nivel mundial.
“Una de las cosas que surgió fue el auge de la gastronomía mexicana”, explica Chain. “Si vas a las principales capitales del mundo, antes no había la cantidad de restaurantes mexicanos que hay hoy. Y el picante tiene un protagonismo destacable”.
El equipo comenzó a explorar el mundo de las salsas picantes. ¿Quién era el jugador más importante? ¿Quién tenía presencia global? Ahí apareció Tabasco, una marca que, aunque nació en Luisiana, se ha convertido en la salsa picante más distribuida del planeta. Si hay un mercado donde el picante no es parte de la cultura local, probablemente la única salsa que encuentres sea Tabasco.
“Cuando vimos que ambas marcas se producen en un solo lugar del mundo y se distribuyen globalmente, que hay un craftsmanship muy artesanal en sus procesos, empezamos a encontrar sinergias”, añade Chain.

El secreto está en lo natural
Aquí viene lo más interesante de toda la historia. Absolut Tabasco no es un vodka con saborizante artificial que imita el picante. Es mucho más honesto que eso. “Nosotros le quitamos las esencias naturales a lo que nos manda la fábrica de Tabasco y eso es lo que termina dentro del vodka” revela Chain.
Esto significa que cuando pruebas esta botella, no estás degustando una interpretación del picante, sino el picante real, el mismo que ha acompañado generaciones de desayunos, comidas y crudas. Es 100% natural, como todos los productos de Absolut, y eso se nota en el resultado final: un vodka que sabe a Tabasco porque, literalmente, lleva Tabasco dentro.

El Diseño: Cuando una botella lo explica todo
Si hay algo que esta colaboración hace excepcionalmente bien es comunicar de un vistazo de qué se trata. La botella de Absolut Tabasco es, sin ambages, la botella de Tabasco en versión gigante. Misma forma, mismo color rojo vibrante (aunque el líquido interior es transparente, el fondo pintado crea el efecto), misma tapa.
“Lo que siempre buscamos es poner al consumidor en el centro”, dice Chain. “Y acá queríamos que se entendiera de la manera más simple posible. Creo que no hay mejor ejemplo que este. Cualquier persona que conozca ambas marcas ve esta botella y entiende al instante: esto es un vodka saborizado con la salsa Tabasco”.
El detalle no es menor: el líquido es transparente, pero el fondo rojo y el diseño de la etiqueta replican fielmente la estética de la salsita de toda la vida. Es un guiño, un homenaje y una declaración de intenciones, todo al mismo tiempo.
¿Cómo Tomarlo?
La versatilidad de este producto es quizás su mayor virtud. En Pernod Ricard están impulsando especialmente la michelada con Absolut Tabasco, un trago que tiene todo el sentido del mundo: la combinación de clamato, picante y vodka es una fórmula que en México funciona desde siempre.
Pero las posibilidades no terminan ahí. “Lo quieres tomar con agua mineral y funciona espectacular”, recomienda Chain. También va perfecto en una margarita o simplemente como un shot para acompañar una comida. No es casualidad: el perfil de este producto apunta más al “tardeo”, ese consumo de tarde que antecede a la cena o la comida, que a las horas avanzadas de la madrugada.

El Veredicto Final
Absolut Tabasco es una de esas ideas que, cuando las escuchas, te preguntas por qué nadie las había ejecutado antes. Dos marcas con ADN propio, con procesos artesanales y con una presencia global que pocas pueden presumir, se encuentran en una botella que es a la vez un objeto de culto y una invitación a experimentar.
Como bien dice Chain al final de la entrevista: “Si les gusta el picante, anímense a probar este producto. Y que lo puedan encontrar en los principales centros de consumo del país y en los supermercados”.
Nosotros, desde Dapper, solo añadimos una recomendación: consíganla pronto, porque esto, edición limitada o no, tiene toda la pinta de volar de los estantes.