Bandido: diez años poniendo la luz mexicana en el mapa del diseño

En el marco de la temporada de diseño en Ciudad de México, conversamos con Alejandro Campos y Joel Rojas, fundadores de Bandido.
Bandido

Cumplir diez años obliga a mirar hacia atrás, pero en el caso de Bandido resulta más interesante observar lo que esa década dice sobre el presente del diseño mexicano.

 

La marca fundada por Alejandro Campos y Joel Rojas llega a su décimo aniversario en un momento especialmente activo para la escena nacional. Octubre vuelve a colocar a Ciudad de México en el centro de la conversación con Design Week y distintas plataformas dedicadas a arquitectura, interiores, objetos y producción local. Para Bandido, que ha participado durante años en este tipo de encuentros, esa conversación ya no ocurre únicamente dentro del país.

 

En Dapper conversamos con ambos fundadores sobre ese cambio y sobre una pregunta que atraviesa esta nueva etapa: ¿qué significa hacer diseño mexicano cuando el mundo empieza a mirar con mayor atención hacia México?

 

Coleccion HUMO

México ya está dentro de la conversación

Joel Rojas lo explica desde una experiencia muy concreta. Cuando estudiaba diseño industrial, una de sus tareas fue investigar qué estaba pasando con el diseño hecho en México. Diez años después, reconoce que Bandido podría formar parte de esa misma investigación.

 

“Hoy Bandido hubiera aparecido en esa investigación y es algo que me hubiera impresionado mucho”, cuenta. No únicamente por las piezas que forman su catálogo, también por la presencia que la marca ha conseguido fuera del país y por la posibilidad de trabajar con materiales y manufactura local.

 

Su percepción sobre la escena mexicana también cambió.

 

“En México hay muchísimo talento. Hay mucha capacidad creativa, tenemos demasiada cultura, incluso materiales que explorar y explotar”, explica. “Ahora sí veo que hay un enfoque en México, en lo que está sucediendo aquí”.

 

Esa atención no se limita al diseño de producto. Rojas habla de arquitectura, gastronomía, moda y música como parte de un mismo momento creativo.

 

Bandido ha participado en Design Week México, Zona MACO Diseño, Wanted Design en Nueva York, Maison & Objet en París, Salone del Mobile en Milán y la Wuhan Design Biennale en China. Esa circulación importa porque coloca piezas diseñadas y fabricadas en México frente a públicos internacionales sin intentar borrar su origen.

 

 

Lamparas Nova Flux

Diseñar desde el material

 

Parte de la aportación de Bandido está en la forma en la que entiende la iluminación.

 

Para el estudio, la luz es un material más. Se piensa junto a la piedra, el vidrio, la madera o el metal porque puede alterar la textura, revelar detalles o modificar la percepción completa de una pieza.

 

Esa manera de trabajar también ha llevado a Bandido a observar con más atención los procesos disponibles en México. Joel menciona como ejemplo la colección BH02, desarrollada originalmente en ónix y ampliada con travertino beige maya de la península de Yucatán.

 

La pieza nació, precisamente, de entender cómo el material reaccionaba a la luz.

 

“Empezaba a revelar la apariencia que respira la luz y cuenta su historia”, explica.

 

Ahí aparece una idea que atraviesa buena parte del trabajo de Bandido: utilizar capacidades materiales y artesanales locales sin convertirlas en una referencia decorativa a México. El origen se encuentra en el proceso, en los materiales y en la manera de fabricar.

 

Lampara Nova Core

Los siguientes diez años

 

Para Alejandro y Joel, el aniversario también marca un momento para pensar hacia adelante.

 

“Cumplir diez años representa una oportunidad para reflexionar sobre todo lo que hemos construido como empresa”, explica Joel. “Hoy vemos con orgullo el camino recorrido y, al mismo tiempo, entendemos que todavía existe un amplio campo de exploración y crecimiento”. 

 

La siguiente etapa tiene un componente claro: internacionalización.

 

Bandido ya trabaja con presencia en Costa Rica y Colombia y cuenta con un distribuidor en Nueva York. El objetivo ahora es ampliar esa red en Estados Unidos, Centroamérica y Sudamérica, mientras Europa aparece como una posibilidad de mayor plazo.

 

La agenda inmediata también incluye nuevos productos. Durante la temporada de diseño de octubre, la marca presenta Aruna, su nueva colección de luminarias, además de una nueva intervención de su showroom en Casa Rosa, en Aristóteles 127. En noviembre llegará una presentación junto con la galería que representa a Bandido en Nueva York, dentro de Collective Design. 

 

Para los próximos años, el estudio también evalúa ampliar su trabajo hacia iluminación arquitectónica, piezas para exterior y luminarias portátiles, aunque la iluminación decorativa seguirá siendo el centro de su propuesta.

 

Diez años después, Bandido llega a una etapa distinta. Ya no se trata únicamente de demostrar que en México se puede hacer buen diseño. El reto ahora está en ampliar su presencia y seguir desarrollando una identidad reconocible en otros mercados.

 

Y quizá esa sea también una señal del momento que vive el diseño mexicano: cada vez hay menos necesidad de explicar de dónde viene su valor. Las piezas están empezando a hacerlo por sí mismas.

 

 

Showroom Bandido Fotografía por Cesar Belio
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