Este 18 de febrero recordamos el nacimiento de uno de los hombres que cambió la historia de los autos y las carreras para siempre: Enzo Ferrari, Il Comandatore.
El señor Ferrari nació en Módena, Italia, específicamente un día como hoy pero de 1898. A los 10 años presenció uno de los eventos que cambiaron el rumbo de su vida, pues vio ganar a Felice Nazzaro en el Circuito de Bolonia en 1908, lo que le inspiró para convertirse en todo un piloto de carreras.
Lamentablemente la Primera Guerra Mundial, la pandemia de gripe de la época y el truncamiento del negocio familiar de carpintería fueron duros golpes en su vida, con los que tuvo que enfrentar la muerte de su padre y posteriormente de su hermano mayor.
Enzo Ferrari, el piloto
Para su buena fortuna, concretó su sueño de ser piloto de carreras en 1919, cuando participó en la carrera de montaña Parma-Boggio di Berceto en la que consiguió el cuarto lugar.
Se hizo de una trayectoria muy productiva en las carreras, quizás siendo su mejor momento en 1923 cuando ganó su primer Gran Premio por el Circuito de Savio en Rávena. En ese sentido, otro de sus grandes momentos fue la temporada de 1924 donde obtuvo tres victorias, particularmente en Rávena, Polesine y la Coppa Acerbo en Pescara.

En 1932 dejó las carreras en parte por el nacimiento de su hijo Alfredo, sin embargo, es pertinente decir que quiso centrarse en su equipo Scuderia Ferrari, con la colaboración de grandes pilotos como Giuseppe Campari y Tazio Nuvolani, lo que resultó en una etapa muy exitosa de su vida.
Aquí fue cuando su marca se hizo tangible, pues apareció el emblema icónico del Cavallino Rampante, usado en honor al que lucía en el avión del piloto de caza italiano Francisco Baracca, quien sirvió a su país en la Gran Guerra y murió en la misma en 1918.

Enzo Ferrari, el diseñador
En 1939 fundó Auto-Avio Costruzioni, cuyo objetivo era dotar de piezas a otros equipos de carreras. A pesar de que originalmente Ferrari no iba a diseñar autos, lo cierto es que aquí esa pasión que tenía para crear dio frutos y construyó dos coches para la Mille Miglia de 1940, los cuales fueron pilotados por figuras de renombre como Alberto Ascari y Lotario Rangoni.
Con el estallido de la Segunda Guerra Mundial, su fábrica tuvo que asumir la producción bélica del gobierno fascista de Mussolini, sin embargo, aquello no duró mucho tiempo pues los aliados bombardearon dicha fábrica. Con este panorama, Ferrari se trasladó a Maranello, dejando atrás Módena y en 1947 fundó Ferrari SpA al decidir que empezaría a fabricar autos con su nombre, quizás el verdadero sueño de su vida.
Con Ferrari SpA empieza el proyecto que le daría fama internacional. No sólo se dedicó en esta etapa al diseño y fabricación, sino que también se creo un equipo de carreras que tuvo su debut en Turín 1948 y la primera gran victoria llegó un año después de la mano de Luigi Chinetti y Peter Mitchell-Thomson con un Ferrari 166 MM en las 24 Horas de Le Mans en 1949.

El mejor y el peor momento
Uno de sus mejores momentos vino con Alberto Ascari que se convirtió en bicampeón mundial de la Fórmula 1 con Ferrari en 1952 y 1953, lo que le elevaría a ser una de las leyendas de la marca.
Uno de los momentos oscuros llegó en la Mille Miglia de 1957 donde un Ferrari 335 S conducido por Alfonso de Portago se estrelló debido a que reventó un neumático. Debido a este trágico accidente donde murió de Portago y nueve espectadores, se intentó culpar a Enzo y Englebert de lo ocurrido, pero el largo proceso penal se desestimó en 1961.
Con sus sombras y luces lo cierto es que la empresa de Ferrari se consolidó con el pasar de las décadas, con grandes automóviles que empujaron los límites de la tecnología desde mediados del siglo XX hasta la actualidad, tanto en el ámbito de las carreras, como en carros de calle, negoció al que Ferrari también tuvo que entrar para que saliera rentable su empresa.

El legado de Enzo Ferrari
Bajo su liderazgo en Fórmula 1 se consiguieron 9 Campeonatos Mundiales de Pilotos y 8 Campeonatos Mundiales de Constructores.
La última victoria que Ferrari vio por parte de su equipo fue en la temporada en Australia del 1987 donde Gerhard Berger y Michele Alboreto obtuvieron un resultado de 1-2 en la ronda final.
Il Comandatore nos dejó un 14 de agosto de 1988, a los 90 años en Maranello, Italia. Con todo un legado que hasta en la actualidad se mantiene más vigente que nunca. En 2023, se le retrató en una película biográfica de gran calidad protagonizada por Adam Driver, que nos deja ver detrás de la importante figura que fue Enzo Ferrari.
