¿Te cuesta desconectar al final del día? ¿Pasas más tiempo dando vueltas en la cama que durmiendo? Muchas personas luchan por conciliar el sueño, y a menudo el problema no está en el cansancio, sino en los hábitos que tenemos antes de acostarnos. Por suerte, existen métodos simples que pueden marcar una gran diferencia. Uno de los más populares y fáciles de seguir es la regla 3-2-1 para dormir. Te explicamos en qué consiste y cómo puedes ponerla en práctica para descansar mejor.

¿Qué es la regla 3-2-1?
Es una guía muy sencilla que te ayuda a preparar tu cuerpo y tu mente para el sueño. Consiste en respetar estos tres intervalos de tiempo antes de irte a la cama:
3 horas antes: Termina de comer y beber alcohol.
Es recomendable hacer tu última comida principal al menos tres horas antes de acostarte. Esto le da a tu cuerpo tiempo suficiente para comenzar la digestión, evitando que una sensación de pesadez o acidez te mantenga despierto. Lo mismo aplica para el alcohol; aunque pueda provocar somnolencia al inicio, afecta negativamente la calidad del sueño profundo.

2 horas antes: Deja de trabajar y apaga las pantallas.
Las dos horas previas deben ser un período de calma. Deja a un lado el trabajo, los estudios o cualquier tarea que requiera mucha concentración. También es el momento de apagar la televisión, el computador y, lo más importante, el celular. La luz azul de estas pantallas engaña a tu cerebro, haciéndole creer que todavía es de día y que debe mantenerse alerta, lo que suprime la producción de melatonina, la hormona que induce el sueño.

1 hora antes: Empieza tu rutina de relajación.
La última hora debe dedicarse exclusivamente a actividades que te tranquilicen. Esto es personal: puede ser leer un libro (en papel), escuchar música relajante, un podcast calmado, tomar una ducha o baño tibio, hacer estiramientos suaves, meditar o escribir un diario. El objetivo es bajar las revoluciones y enviarle una señal clara a tu cerebro de que la jornada ha terminado y es hora de dormir.

Consejos para que funcione mejor
Para que esta regla sea más efectiva, puedes combinarla con otros hábitos saludables:
- Mantén un horario regular: Intenta acostarte y despertarte a la misma hora, incluso los fines de semana.
- Crea un ambiente ideal: Asegúrate de que tu habitación esté oscura, tranquila y a una temperatura fresca.
- Evita la cafeína por la tarde: Recuerda que sus efectos pueden durar muchas horas.
La regla 3-2-1 no es una solución mágica, sino una estructura simple que te ayuda a construir una rutina sólida para dormir. No tienes que seguirla al minuto; puedes adaptar los tiempos a tu vida. La clave está en la intención: crear un espacio de transición entre el ajetreo del día y el descanso de la noche. Pruébala y descubre si te ayuda a dormir mejor y a despertar con más energía.