Por Rose Ruiz
Hay momentos en los que hablar de moda mexicana fuera del país deja de significar representar una sola estética. Eso fue precisamente lo que buscó M de México en París, una exhibición que reunió distintas maneras de trabajar, producir y pensar el diseño contemporáneo hecho en México.
La primera edición se realizó del 2 al 4 de octubre, durante Paris Fashion Week, en la boutique de Koua, con una curaduría impulsada por la plataforma M de Moda. Durante tres días, el espacio reunió propuestas de joyería, ready-to-wear, calzado, accesorios, moda conceptual, experimentación textil y proyectos vinculados con la sustentabilidad.

Una selección que habla desde distintos lugares
La muestra reunió a Gabriela Sánchez, Regina Dondé, Ximena Corcuera, Menos 117, Off The Book, Berry Funky Mind y Río de Hilares, además de Koua como firma anfitriona.
La diversidad estaba en los procesos.
Desde Guadalajara, Gabriela Sánchez presentó una práctica de joyería artesanal construida alrededor de la plata y de una tradición familiar que actualmente continúa junto a Artemisa Ramírez.
Regina Dondé, por su parte, llevó a París su trabajo de ready-to-wear, con prendas fluidas y técnicas textiles que forman parte de la identidad de la firma. La diseñadora ha mantenido una presencia constante en plataformas internacionales y durante la exhibición habló de su relación con París, ciudad donde ha presentado anteriormente su trabajo.
En otro terreno se encuentra Ximena Corcuera, cuya práctica mezcla moda conceptual, arte y sustentabilidad a través de prendas que funcionan como soporte para ideas y reflexiones.

Materiales, oficio y nuevas formas de producir
Uno de los puntos interesantes de la curaduría fue la manera en que cada proyecto aborda los materiales.
Menos 117, fundada por Yunuen Hernández, trabaja con residuos industriales y materiales difíciles de reciclar para explorar nuevas posibilidades de transformación.
Desde Guanajuato, Off The Book parte de la tradición zapatera de la región. Isabella y Alejandro Arroyo desarrollan calzado hecho a mano en piel, con una aproximación contemporánea y sin distinción de género.
Berry Funky Mind, proyecto de Bere Flores, utiliza el upcycling como parte central de su proceso creativo, mientras que Río de Hilares, fundada por Paloma Ruvalcaba, colabora con comunidades artesanales de distintas regiones de México para trasladar técnicas como el telar de cintura a bolsos y piezas textiles contemporáneas.
La selección se completó con Koua, firma fundada en Londres por Erika Alvarez y actualmente establecida en París, que trabaja con textiles tradicionales y bordados artesanales mexicanos desde una perspectiva contemporánea.

México, visto desde París
La programación también incluyó encuentros alrededor de otros aspectos del diseño. Styling Inc., dirigido por Paola Tanus y Montse Rebollar, impartió una sesión dedicada a imagen y estilo personal, mientras que Paola Martini, fundadora de Florilegium París, cerró la agenda con un workshop sobre tintes naturales y sus posibilidades dentro del trabajo textil.
Para Melissa Jáuregui, directora de M de Moda, el proyecto busca generar vínculos entre talento mexicano y profesionales de la industria internacional.
“Se trata de generar puentes entre la industria y el talento, propiciar vinculaciones y abrir conversaciones que permitan crear nuevas conexiones y oportunidades”, explicó.
La primera edición de M de México en París deja una lectura amplia de la moda mexicana actual. Hay proyectos que parten del oficio artesanal, otros de la experimentación, la sustentabilidad, el arte o la investigación de materiales. Juntos ofrecen una imagen menos uniforme y bastante más interesante de lo que significa diseñar desde México hoy.