Para abrir el 2026, en Dapper Magazine tuvimos la oportunidad de conversar con Rossana Nájera, actriz mexicana con una trayectoria sólida y en constante evolución, sobre los nuevos comienzos, las reflexiones que trae el Año Nuevo y el momento personal y profesional que atraviesa. Iniciar el año con ella como nuestra portada de enero se siente natural: enero es un mes de pausa, de balance y de decisiones más conscientes, justo el terreno donde hoy se encuentra Rossana.
Con una energía serena y reflexiva, la actriz comparte que cerrar un año trabajando y comenzar otro con proyectos en puerta es, para ella, motivo de agradecimiento. No desde la euforia, sino desde una calma que ha aprendido a valorar con el tiempo. “Me siento muy agradecida de poder empezar el año con trabajo y con salud, que al final es lo más importante”, nos comenta.

Apostar por un sueño (y sostenerlo en el tiempo)
Mirar hacia atrás implica reconocer decisiones que marcaron su camino desde muy joven. Dejar su ciudad, separarse de su familia y apostar por una carrera artística fue un acto de fe que no siempre resultó sencillo. Rossana habla de esos inicios con honestidad, sin idealizar el proceso ni minimizar las dificultades.
Durante muchos años, su identidad estuvo profundamente ligada a su trabajo como actriz, algo que hoy observa con mayor distancia. “Durante mucho tiempo yo sentía que si no estaba trabajando, entonces no valía”, reconoce. Ese pensamiento, tan común en industrias creativas, fue transformándose con la experiencia y con un entendimiento más amplio de quién es fuera del set.
Aprender a poner límites y elegir con más conciencia
Uno de los grandes aprendizajes que atraviesa su presente es el de los límites. Rossana identifica una etapa pasada en la que decir que no parecía impensable, y en la que complacer a los demás ocupaba un lugar central. Hoy, esa dinámica empieza a cambiar.
“No siempre es fácil, pero he aprendido que poner límites también es una forma de cuidarte”
Esta claridad no solo impacta su vida personal, sino también la manera en que elige proyectos, colaboraciones y ritmos de trabajo. La prioridad ahora es sentirse bien consigo misma y con las decisiones que toma.

La vulnerabilidad como punto de inflexión
Su participación en MasterChef 2024 representó un momento clave en ese proceso. Más allá del formato televisivo, el proyecto le permitió mostrarse desde un lugar más humano, lejos de los personajes que suele interpretar. Ahí, Rossana se permitió fallar, aprender y reconectar con una pasión que siempre había estado presente.
“Fue un espacio donde me vi muy vulnerable, pero también muy fuerte”, comparte. La experiencia no solo le devolvió confianza, sino que le recordó que no todo tiene que ser perfecto para ser valioso. Mostrar quién es, sin filtros ni expectativas externas, se convirtió en un ejercicio liberador.
View this post on Instagram
Personajes incómodos y nuevas búsquedas creativas
En lo profesional, Rossana se encuentra explorando personajes cada vez más complejos, incluso aquellos que incomodan. Lejos de los arquetipos simples, le interesa entender a sus personajes desde la psicología y las contradicciones. “Para mí no hay villanos como tal, hay personas inconscientes de lo que hacen”, explica.
Esa mirada empática también define el tipo de historias que quiere seguir contando. Proyectos que no solo entretengan, sino que inviten a cuestionar, a observar otras realidades y a generar conversación. Para ella, el arte sigue siendo un vehículo poderoso de reflexión.

Un 2026 desde la expansión personal
Cuando piensa en el año que comienza, Rossana evita hablar de propósitos rígidos. Prefiere enfocarse en la idea de expansión: crecer emocionalmente, cuidar su bienestar y mantenerse cercana a lo que le da sentido. “Hoy para mí es muy importante estar bien, sentirme en paz y poder disfrutar lo que hago”, dice con claridad.
Con esta portada de enero, Rossana Nájera nos recuerda que los nuevos comienzos no siempre se tratan de reinventarse por completo, sino de afinar la escucha interna, soltar lo que ya no suma y avanzar con mayor conciencia. Empezar de nuevo, a veces, es simplemente volver a uno mismo.