Esta entrevista forma parte de KM/H, el suplemento especial de Dapper Magazine dedicado al universo automotriz, que próximamente estará disponible a la venta.
Por Ana Noriega
Los personajes que creamos para nuestra presencia en el ámbito digital, a menudo distan de los personajes que somos en nuestra vida real. En el caso de Luis Chaparro, creador de contenido al que muchas personas conocemos por su participación en la cuarta temporada de La Casa de los Famosos, parece que nos encontramos con la excepción de la regla.
La personalidad divertida y carismática que Luis proyecta en las pantallas es la misma que transmite en sus interacciones en persona. Durante esta entrevista, hablamos de versatilidad laboral, de entender el camino como destino y de no tomarnos las cosas tan personales. También descubrimos que nuestro entrevistado es una persona normal, y quizá ese sea el mejor de sus atributos como famoso.
Para quienes no te conocen, ¿cómo te describirías?
En el trabajo, me gusta entretener; ya sea con contenido en redes, música o actuación. Estudié cine, así que estar detrás y frente a la cámara me gusta mucho. Soy una persona introvertida con habilidades sociales; sí me puedo desenvolver con las personas, pero también me gusta tener mi espacio y, a veces, estar solo o con mi gente de confianza. Me considero bastante honesto con lo que soy, no me gusta aparentar. Trato de ser muy amable. Siento que a veces sí me importa mucho lo que la gente llega a pensar de mí, y eso puede ser no tan bueno.
¿Cómo vives la experiencia de tener audiencias masivas?
Es bonito saber que tantas personas pueden llegar a conectar con algo que hago. O no, y también está padre el debate. Me gusta mucho encontrarme con las personas en la calle y saludarlos. Es una experiencia linda, por ejemplo, después de La Casa de los Famosos la gente se me acerca como si me conociera, en un plan más fraternal.
Hay gente a la que no le gusta eso.
A mí me encanta. Me gusta conocer, que me saluden. Luego me escriben mensajes tipo: «te vi, pero me dio pena tomarte una foto», y yo les digo: «tómate la foto, salúdame». También es una responsabilidad el mensaje que transmites cuando mucha gente te está viendo. Y el mensaje que yo quiero transmitir es sé tú mismo, no te tomes las cosas tan personales, la vida es para disfrutarla. Aprender a reírse de uno mismo, creo que es la clave para que las cosas fluyan. Yo estoy eternamente agradecido con las personas que están y con las que se están sumando.
En el plano profesional, ¿qué te mueve?
Me motiva salirme de mi zona de confort, probar cosas nuevas y prepararme. Mucha gente piensa que el éxito es la meta, pero siento que es el camino lo que tienes que disfrutar, las experiencias, las malas y buenas. Por ejemplo, fallar en algo no te hace malo, simplemente tienes que practicar más, retarte a ti mismo. Eso me motiva, lo agarro mucho como motor para seguir. Llegar a ser famoso, tener dinero no son metas específicas para mi.
¿Y qué es tu cosa favorita de este momento que estás viviendo?
Creo que el estar dentro de una casa encerrado con 18 desconocidos sacó cosas de mí que a lo mejor tenía muy reprimidas. Mucha gente me conoció, hubo personas que empataron conmigo, otras que no tanto y está bien, no puedo caerle bien a todo el mundo. Escucho lo que las otras personas dicen, y pienso en qué puedo aprender de todo esto. Los videos, las cámaras, el entretenimiento son cosas que me gustaron desde chiquito, y gracias a la vida y a todo lo que está pasando, puedo vivir de esto. Eso me hace estar eternamente feliz.
¿Descubriste algo sobre ti mismo en esta experiencia?
Creo que no como tal, pero sí reafirmé que soy una persona tranquila. Porque muchas personas, en mi podcast o en mis videos, me ven muy extasiado y sí, tiendo a ser así, pero no todo el tiempo. Tengo mis picos de euforia y también me gusta estar en modo apagado y escuchar a otras personas, ver brillar a otras personas, que tengan su momento. Siento que cada uno tiene su forma de expresarse y su momento de destacar. Y es padre también ver a los otros brillar, aprendes de eso también. Cuando estoy rodeado de diferentes grupos de personas me gusta también escuchar; hay veces que yo protagonizo, hay veces que no, pero eso no me preocupa, al contrario.
¿Te gusta manejar? ¿Cuál es el auto de tus sueños?
Me encanta, y tengo la suerte de manejar el que hoy es el coche de mis sueños: un BMW Serie 2 modelo 2026, color morado.
¿Qué le dirías al Luis adolescente si pudieras hablar con él?
Que sea paciente. Que todo va a estar bien. Que es suficiente tal y como es.