La Copa del Mundo 2026 se disputa en tres países. Cada sede tiene una identidad futbolera distinta. También la tiene gastronómica. Para el viajero que planea cruzar fronteras, el sándwich funciona como un compañero de ruta esencial.
Esta selección cubre Canadá, Estados Unidos y México, con dos opciones para la sede mexicana. Así pues, hoy en los sándwiches del mundo, edición mundialista reunimos cuatro paradas obligadas.
Peameal Bacon Sándwich en Toronto
Canadá no tiene una tradición sandwichera tan mediática como Estados Unidos. Toronto, sin embargo, guarda una joya en el St. Lawrence Market. El mercado abrió en 1803. En su interior, Carousel Bakery prepara el peameal bacon sándwich desde hace décadas.
El peameal bacon se elabora con lomo de cerdo deshuesado. La carne se cura en salmuera y se enrolla en harina de maíz amarillo. El cocinero la dora en la plancha. El exterior queda crujiente. El interior mantiene la jugosidad. El pan, un kaiser suave, recibe el bacón con mostaza al gusto. El resultado: un sándwich tierno y ahumado.
Dónde comerlo: Carousel Bakery dentro del St. Lawrence Market (92-95 Front St E, Toronto). Precio aproximado: 7 CAD.

Pastrami Sándwich en Nueva York
El pastrami sobre pan de centeno define la cultura deli neoyorquina. Katz’s Delicatessen abrió en 1888 en el Lower East Side. El local mantiene un sistema tradicional: el cliente recibe un ticket al entrar y lo entrega al salir para pagar lo consumido.
El pastrami de Katz’s se cura durante semanas. La carne se ahúma en el mismo local. El carnicero corta las láminas a mano, gruesas, y las monta sobre dos rebanadas de pan de centeno. La mostaza amarilla acompaña sin disimular el sabor de la carne. Para los aficionados que asistan al MetLife Stadium (Nueva Jersey), Katz’s queda a 30 minutos en transporte público.
Dónde comerlo: Katz’s Delicatessen (205 E Houston St, Nueva York). Precio aproximado: 25 USD.

Sándwiches en México
Torta Ahogada en Guadalajara
La torta ahogada es patrimonio gastronómico de Jalisco. El pan, un birote salado, se hornea solo en Guadalajara. La altitud y la composición del agua determinan su textura única: corteza dura, interior esponjoso. Esta resistencia permite ahogar el pan sin que se desmorone.
El birote se abre y se rellena con carnitas de cerdo. Luego se sumerge —literalmente se ahoga— en una salsa de jitomate con especias. La versión completa añade un baño de salsa de chile de árbol. Los tapatíos advierten: esta salsa no perdona al paladar novato. El lugar más famoso para comerla en Guadalajara es Tortas Toño, una cadena local con múltiples sucursales.
Dónde comerla: Tortas Toño (Av. La Paz 2053, Guadalajara). Precio aproximado: 70 MXN.
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Cemita Poblana en Puebla
La cemita es el sandwich insignia de Puebla. El pan, también llamado cemita, se espolvorea con ajonjolí. Su textura firme sostiene capas generosas de relleno. La versión clásica lleva carne empanizada (milanesa de res o cerdo), quesillo de Oaxaca, aguacate, cebolla, pápalo y salsa de chipotle o roja. El pápalo, una hierba de sabor intenso resulta indispensable para los poblanos.
Puebla concentra tres templos cemiteros que ningún viajero debería saltarse durante el Mundial 2026.
Cemitas del Mercado de Acocota: Este mercado tradicional, ubicado en el barrio de Acocota, alberga varios puestos donde las señoras preparan cemitas al momento. La carne empanizada se fríe frente al cliente. El quesillo se deshebra a mano. El pápalo se arranca de un manojo fresco. Es la versión más auténtica y menos turística.
Dónde comerlas: Mercado de Acocota (Calle 11 Sur esq. 13 Poniente, Barrio de Acocota, Puebla). Precio aproximado: 70-85 MXN.

Cemitas El Carmen: El barrio de El Carmen, en el centro histórico de Puebla, funciona como el epicentro cemitero de la ciudad. La calle 3 Sur, entre 5 y 7 Oriente, concentra una decena de puestos. El más famoso, Cemitas El Carmen, prepara el clásico con milanesa de res o cerdo, quesillo, aguacate, cebolla, pápalo y salsa de chipotle. La tradición cemitera del barrio se remonta a varias décadas.
Dónde comerlas: Cemitas El Carmen (Calle 3 Sur 509, esquina con 7 Oriente, Centro Histórico, Puebla). Precio aproximado: 80 MXN.

Cemitas Beto (con estrella Michelin): En 2024, la Guía Michelin llegó por primera vez a México. Entre los 18 restaurantes poblanos recomendados apareció Cemitas Beto, un puesto callejero del barrio de El Carmen. La guía francesa destacó “su aderezo secreto, sus porciones generosas de carne, queso y aguacate, el pan cubierto con ajonjolí y la presencia infaltable del pápalo”. Cemitas Beto se convirtió en la primera cemita con reconocimiento Michelin en la historia.
El puesto, atendido por Don Beto, funciona como sus vecinos: una parrilla eléctrica, una mesa de preparación y una fila que crece después de que se publicó la distinción. La recomendación incluye pedir la cemita “completa”: milanesa de res, quesillo, aguacate, cebolla, pápalo y ambas salsas (roja y de chipotle).
Dónde comerlas: Cemitas Beto (Calle 3 Sur, entre 5 y 7 Oriente, Barrio de El Carmen, Puebla). Precio aproximado: 85 MXN.
