Hay un punto en el que abrir una carta de cocteles comienza a sentirse demasiado familiar. Aperol Spritz, Negroni, Margarita, Espresso Martini… grandes clásicos, sí, pero si esta vez quieres probar algo diferente, Pistilo tiene una propuesta que merece entrar en tu radar.
Ubicado en Chiapas 208, en la colonia Roma, Pistilo es un espacio pequeño que recupera elementos de las pulquerías y cantinas mexicanas para construir una experiencia alrededor de mezcales, pulque y preparaciones propias.
Y encontrarlo también forma parte de la experiencia. Desde la calle no encontrarás un gran rótulo anunciando el lugar. Las pequeñas ventanas podrían confundirse con las vitrinas de una tienda de antigüedades; las pistas son un murciélago debajo del número 208 y un discreto letrero verde que anuncia que está abierto. Si los encuentras, llegaste.
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El mezcal es el punto de partida
La barra es el verdadero corazón de Pistilo. El proyecto trabaja directamente con maestros mezcaleros de distintas regiones de México, desde Oaxaca hasta Sonora, alejándose de una carta construida únicamente alrededor de etiquetas comerciales.
Puedes probar los destilados derechos, pero también existen opciones que incorporan ingredientes durante una segunda destilación, con sabores que van del aguacate y la manzana al chocolate, té limón y mole.
Aunque encontrarás algunos clásicos de la coctelería, las preparaciones de la casa son la razón para venir.
Si el mezcal todavía no es lo tuyo, o quieres comenzar a descubrirlo sin enfrentarte directamente a un caballito, prueba el Vampiro, una de las bebidas que mejor conecta con la identidad del lugar.
El nombre no es casualidad. Pistilo toma inspiración de las cuevas habitadas por murciélagos, animales fundamentales en la polinización nocturna de distintas especies de agave.
Otra buena entrada es Piña Chaya, un coctel refrescante preparado con piña, chaya fresca, cítricos, galleta de piña y mezcal Bicuixe de Oaxaca. Si prefieres algo todavía más fresco, pide la Mula Terca, con sandía, hidromiel de jengibre y limón.
Y sí, pide las aceitunas
Entre bebida y bebida también hay botanas para compartir. Nuestra recomendación es sencilla: pide una orden de aceitunas.
El tamaño funciona perfecto para acompañar la experiencia sin quitarle protagonismo a los cocteles y el marinado con chile termina de llevarlas al terreno mexicano que caracteriza al lugar.
Pistilo es perfecto para una noche relajada con amigos, para comenzar antes de moverte a otro lugar o simplemente para sentarte en la barra y dejar que te recomienden algo que probablemente no pedirías en otro sitio.
Porque quizá la mejor razón para conocerlo sea precisamente esa: en una ciudad llena de lugares para tomar un coctel, Pistilo consigue que vuelvas a preguntarte qué quieres beber.


