Antes de convertirse en restaurante, Fónico comenzó con una idea bastante personal para Víctor Garibay: encontrar una manera de hablar de México a través de la hospitalidad, la gastronomía y el buen beber.
Después de pasar varios años estudiando fuera del país, la nostalgia y el orgullo por México terminaron por convertirse en el punto de partida de su primer proyecto como restaurantero.
“La necesidad nace más bien de un tema romántico por participar en esta ola de promover México, nuestra cultura, a través de la hospitalidad, la gastronomía y la coctelería”
De ahí también viene el nombre. Fónico hace referencia a aquello que tiene voz, una idea que Garibay trasladó a un restaurante que busca hablar de México desde una propuesta propia, contemporánea y construida en equipo.
Hoy, esa idea ha comenzado a extenderse por distintos rincones de la misma casona de Salamanca 85, en la Roma, donde conviven Fónico, Rayo Cocktail Bar y dos nuevas experiencias: Fondas Mexicanas: Memoria, Mesa y Hogar y Cordelia, una barra con historia.

Fondas Mexicanas: volver a una mesa conocida
La primera novedad sucede dentro del propio restaurante.
Fondas Mexicanas: Memoria, Mesa y Hogar, memoria mesa de hogar recupera uno de los escenarios más reconocibles de la comida mexicana: la fonda y su mesa compartida.
La experiencia se desarrolla alrededor de una mesa comunal rectangular con un menú degustación de ocho tiempos, inspirado en sabores asociados con las fondas mexicanas, pero reinterpretados mediante técnicas contemporáneas e ingredientes seleccionados.
La intención, explica Garibay, es conservar esa sensación cercana y nostálgica mientras la comida toma otro formato.
Además, la experiencia puede acompañarse con maridaje de vinos, coctelería o una opción sin alcohol.
Cordelia: mirar hacia los clásicos
La segunda apertura toma una dirección distinta.
Cordelia, una barra con historia encuentra inspiración en las grandes cantinas y en las barras de hoteles históricos de México. Su carta propone un recorrido por la coctelería clásica de México y el mundo, tomando como referencia recetas de la década de los setenta y anteriores.
Su existencia dentro de la casa también funciona como contrapunto de Rayo Cocktail Bar. Mientras Rayo trabaja desde la experimentación y la creación de nuevos cocteles, Cordelia vuelve a aquellas recetas que se han mantenido durante décadas.
“Si tenemos Rayo, que es el concepto contemporáneo, ¿por qué no tener la referencia a lo histórico, a lo clásico? Y a lo clásico bien hecho y bien ejecutado”, explica Garibay.
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Una casa, distintas maneras de hablar de México
El restaurante principal sigue siendo el origen de todo. La cocina de Fónico parte de referencias e ingredientes de la gastronomía mexicana para construir platos contemporáneos, sin abandonar una raíz reconocible.
Ahora, Fónico, Rayo, Fondas Mexicanas y Cordelia permiten recorrer esa misma idea desde lugares diferentes: la mesa contemporánea, la experimentación en coctelería, la memoria de una fonda y el regreso a los clásicos de barra.
Para Garibay, el objetivo detrás de todos ellos permanece prácticamente intacto: que quienes viven en México reconozcan algo propio en la experiencia y que quienes vienen de fuera descubran otra forma de acercarse al país.




